ENCUENTRO TALLER DEL CEBI EN TREINTA Y TRES, URUGUAY

POR Agustina Marques Hechos y dichos Sin comentarios

OBSUR fue invitado a participar el fin de semana del 20 al 22 de marzo del presente año de un encuentro ecuménico llevado a cabo por el Centro de Estudios de Biblia (CEBI) de Brasil. Dicho encuentro se realizó en Treinta y Tres en la Parroquia de El Salvador que brindó sus servicios para el taller y alojamiento. Los talleristas fueron el teólogo católico, Edison Costa de Porto Alegre, y el Reverendo Anglicano Ramaces de Pelotas y participaron 38 personas de las ciudades de Treinta y Tres, Florida, Río Branco, Rivera y Montevideo, principalmente miembros de comunidades parroquiales.

El eje del taller fue el evangelio según San Juan, y en los casi tres días completos que duró el encuentro las actividades fueron muy variadas en sus modalidades ya que hubo partes más expositivas pero también trabajo de discusión grupal, momentos más espirituales y otros más creativos. El taller estuvo hilvanado por pequeñas oraciones y cantos en el inicio o final de las actividades, por lo que tuvo un componente formativo y reflexivo pero enmarcado en una experiencia espiritual. El mismo concluyó con una celebración ecuménica de la eucaristía a la hora en que se celebra en la parroquia de Treinta y Tres los domingos, por lo que se pudo hacer partícipe también a la comunidad local.

Por un lado, resulta importante destacar la manera en que se dio el trabajo, que es signante del trabajo del CEBI, donde continuamente se trazó una línea entre lo espiritual y la realidad concreta. Donde no había posibilidad de trabajar una sin la otra. A modo de ejemplo, el Via Crucis del primer día se realizó considerando problemas que aquejan hoy al mundo, con los crucificados de nuestra realidad. Fue una propuesta de estudiar la Palabra pero anclada en la realidad concreta, que es donde adquiere significación.

La presencia de lo ecuménico tuvo su relevancia, como componente novedoso para muchos de los integrantes del encuentro. Compartir espiritualidad desde lo ecuménico obliga a resaltar aquello que todos los integrantes compartíamos, católicos, anglicanos, luteranos, lo que nos unía más allá de las particularidades. Esto funciona separando lo que es más esencial de la espiritualidad. Lo restante es secundario, responde a como cada subgrupo decidió vivirlo, es la forma, pero el contenido está en lo que hay en común. Esto permitió limpiar el encuentro de fundamentalismos y todos dimos un importante paso a la apertura y tolerancia, a vivir como Cristo espera en ese sentido, por tanto fue muy enriquecedor.

Un tercer aspecto que parece valioso rescatar fue la heterogeneidad del grupo. De varias ciudades uruguayas, principalmente del interior, con distintas experiencias apostólicas. OBSUR vivió con especial satisfacción concretar un encuentro con participantes de muchas partes del país ya que es siempre un deseo el de acercarse. Dentro de la heterogeneidad y el desconocimiento entre las personas participantes, reinó un profundo respeto y trato afectuoso entre todos, propio de las personas, que aún sin conocerse, se reúnen compartiendo algo que los trasciende y que los une en una espiritualidad común.