Haroldo Ponce de León: Un tiempo apasionante

POR Graciela Pujol Leyendo y webeando Sin comentarios

Una de las misiones de OBSUR es recuperar y colectivizar la memoria eclesial de nuestro país. No como mero depósito de hechos o dichos, sino como presencia viva del pensamiento y la palabra de testigos privilegiados que, protagonizándola, fueron escribiendo la historia de la Iglesia en el Uruguay.

En el cuarto título de esta serie de Cuadernos de OBSUR —precedido por los dedicados al padre Cacho, al presbítero Francisco Berdiñas y a monseñor Luis Baccino—, Carolina Clavero White examina la peripecia vital de Haroldo Ponce de León, llamado por monseñor Parteli a ser su vicario general y su más estrecho colaborador en la tarea de construir la profunda revolución eclesial que fue la Pastoral de Conjunto, encarnación del impulso conciliar.

Antes y después de ese momento culminante, “… la vida y el ministerio de Haroldo es como una especie de parábola de la conversión que exigió de todos el Vaticano II y el momento muy desafiante del país desde finales de los sesenta en adelante” (Paul Dabezies). El cuidadoso trabajo de investigación de Carolina sobre los abundantes registros que se han conservado de Haroldo, y su propia elaboración sobre ellos, convocan al lector a reflexionar sobre el sentido de ser cristiano en este mundo que nos ha sido dado.

Como ella misma dice: “Deseamos que este trabajo sea una contribución a la tarea de hablar y actuar, es decir, a lo propiamente político de todo hombre comprometido con el mundo, que cree que, lejos de ser algo dado de una vez y para siempre, se construye con los otros. Incluso, cuando lo más profundo de su motivación sea la fe religiosa”.