La poesía del P. Cacho Ejemplo de una “espiritualidad desde abajo”

POR Leonardo Vernazza Espiritualidad Sin comentarios

Releyendo ese tesoro que significan las poesías de Cacho[1], me encontré con muchos ejemplos de alguien que vivió esta “espiritualidad desde abajo”. Transcribo algunas frases, sin ningún agregado, para que cada uno rumie, y se encuentre con el Espíritu que habla a través de ellas.

 

 

(15/11/91)

Sé que me amas

a pesar de todo

Basta de resistencias

quiero sumergirme en tu seno

océano de tu gracia

 

(16/11/91)

La reconciliación es luz

Que pueda Señor

ser iluminado por tu Luz

y que pasando

llegue a todos los que siento

distantes,

enojados,

resentidos

Tu luz los haga brillantes

e iluminen mi noche,

porque los quiero

y Tú nos quieres

 

(17/11/91)

He buscado una imagen

ante la dificultad

de vencer,

de aceptar

de reconocer

Allí estaban

la soberbia, el orgullo,

la vanidad

No han escaseado

las alabanzas,

los halagos

y los he mirado como éxitos

amigos de la imagen

Han venido también

el fracaso,

la contradicción

la humillación,

el desprecio

la calumnia

y los he visto como enemigos

Entonces he dejado

de buscarte mi Señor

¡Te he perdido de vista!

 

No hay nada en mí

que Él no sepa

No ha habido

nada en mi historia

por más contrario

a su proyecto

que lo haga desistir

de su propósito de amor

Sigo siendo su proyecto

sigo contando con Él

y Él conmigo

 

¡Déjate amar!

¿Cuándo Señor?,

cuando perdonas

cuando lloras

cuando te duele el mal

cuando te condueles

 

Toda nuestra vida

es Gloria para Dios

es triunfo, es victoria

a pesar de las luchas

las heridas, los resbalones, el polvo…

Creo Señor

 

(18/11/91)

En el pozo de la vida

he visto todos los monstruos

que a lo largo de mi historia

he engendrado

pero los más feos

no son los que creía

sino lo son

los que se esconden

los que se justifican

los que se disfrazan

y en el fondo, son Caín

He matado a hermanos

Perdón

 

 

19/11/91

Siéntete:

profundamente miserable

y profundamente amado

 

22/11/91

Jesús, Dios-hombre

mi Señor y Maestro

tú mejor que nadie

me conoce

me sondea

sabe de mí

más a fondo

que yo mismo

sabes lo que es mío

y lo que es engaño

lo que realmente quiero

y lo que rechazo

lo que soy

y lo que tengo

cuáles mis pecados

y cuáles los talentos

Soy tu instrumento

y quiero servirte

Tú sabes de mis

contradicciones

e incoherencias

mis mentiras

y mi verdad

Entonces

me dejo caer

en tus brazos

porque tú sabes

cómo me siento

en estos momentos

Te necesito,

de otro modo

moriré

¡Jesús!

 

(27/11/91)

¡Tu amor

es para siempre!

En mis dudas

tu amor es para siempre

En mis penumbras

tu amor es para siempre

En mi debilidad

tu amor es para siempre

En mis caídas

tu amor es para siempre

En mis cansancios

tu amor es para siempre

En mis angustias

tu amor es para siempre

En mis dolores

tu amor es para siempre

En mis pecados

tu amor es para siempre

En mis alegrías

tu amor es para siempre

En mi amor

tu amor es para siempre

 

Hay más ejemplos, pero los dados sirven para hacerse una idea del pensamiento espiritual de Cacho. Que sus oraciones nos ayuden en el proceso de unificación.

 

 

[1] Mercedes Clara, Adolfo Ameixeiras, compiladores; Encuentro. Una mística del compromiso, Doble Clic, Montevideo, 2015.

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